miércoles, 31 de agosto de 2011

Nuevo relato: Amor Marinero

Hello everybody!

En una de las últimas entradas, aproveché para colgar un nuevo relato, pero, dado que nadie se lo ha bajado y no le dediqué la atención adecuada, creo que se merece un post para él :P

Amor Marinero es, como si título indica, una historia de amor estrechamente relacionada con el mar. La protagonista es Michelle, la prometida de Jules, un joven pescador que desaparece en el mar un mes antes de ser padre. Michelle pierde las ganas de vivir, no quiere criar sola a su hijo, pero los rumores dicen que Jules sigue vivo y que ha sido capturado por las sirenas.
¿Será eso cierto?

AMOR MARINERO

Michelle era una joven dependienta. Jules, un humilde pescador. Habían crecido juntos. Tenían la misma edad. Se habían enamorado el uno del otro a los quince años. Y se iban a casar.
Aún eran jóvenes, sólo habían vivido dos décadas, pero tenían muy claro que eran felices juntos y querían compartir sus respectivas vidas. Lo que más les había costado había sido obtener el beneplácito de los padres de ella, pero estos habían terminado accediendo cuando supieron que su hija estaba encinta.
Por eso habían preparado una sencilla ceremonia para cinco meses después de que la joven diese a luz.
Sin embargo, aquello no llegó a suceder: un mes antes del nacimiento del bebé, el mar se embraveció mientras Jules pescaba. Su barca jamás volvió a tierra.
Al enterarse de la noticia, Michelle cayó en una profunda depresión. Pensó que jamás sería feliz, que nunca volvería a conocer el significado del amor. Desolada, se recluyó en la que iba a ser su vivienda familiar y se negó a salir de nuevo.
Tal fue su desesperación, que su hijo no nacido la percibió y quiso darle una alegría adelantándose dos semanas al momento previsto para su nacimiento. En efecto, la joven se sintió contenta, tras tanto dolor, de poder verle el diminuto rostro y tomarlo entre sus brazos por primera vez. Sin embargo, no pudo evitar acordarse de Jules, y se lamentó por que no hubiera estado allí con ella para ver a su pequeño.
Las malas lenguas, las gentes del pueblo que nunca habían visto con buenos ojos su relación, decían que él seguía vivo, escondido en lo más profundo del océano, y que ahora vivía con las sirenas. Michelle no las escuchaba; bastante tenía con soportar su ausencia.
No obstante, cuando dio a luz, fue para ella como quitarse una venda de los ojos: comenzó a plantearse la posibilidad de que, realmente, su prometido siguiera con vida. En tal caso, ¿sería posible traerlo de vuelta?
La impaciencia y la incertidumbre empezaron a devorarla. ¿Y si era cierto? ¿Y si Jules, realmente, habitaba ahora el fondo del mar? ¿Y si las sirenas lo habían mantenido con vida? Debía ir a buscarlo, tenía que comprobar la veracidad de aquellas habladurías...
No quiso esperar demasiado. En cuanto su pequeño alcanzó los dos meses de vida, Michelle lo dejó a cargo de una niñera y se lanzó a la aventura. Aún restaban tres meses para la fecha en que, de no ser por aquella tormenta, debía celebrarse el enlace entre ella y Jules.
Fue en primer lugar a visitar a la bruja. En el pueblo la llamaban así por su fama de vidente, pero ella no había confirmado ni desmentido nada. Se limitaba a ayudar a los que acudían a ella y a hacer oídos sordos a las habladurías. La joven madre tenía fe en que la ayudaría a encontrar a Jules, desaparecido tiempo atrás en la mar.
—No será fácil —aseveró la anciana una vez hubo escuchado su petición—. Primero debo averiguar qué ha sido de él.
—¿Cómo lo haréis?
—Necesito que pienses en él, que dibujes su cara en tu mente con claridad.
Aquello no resultó complicado para Michelle. Recordaba cada pequeño detalle del rostro de Jules como si lo hubiera visto apenas dos minutos antes de entrar en casa de la bruja.
—Cuando lo hagas, posa tu mano... aquí.
Le señaló la bola de cristal que reposaba en la mesa de su salón, y Michelle obedeció. Al instante, la bola dejó de ser translúcida para mostrar la imagen de un joven pescador... rodeado de sirenas.
—¡Es él! —exclamó la muchacha, emocionada—. Es él, sin duda, ¡es Jules!
De modo que las habladurías eran ciertas... Jules vivía, sí, pero en el fondo del mar... en el hogar de las sirenas.
—No va a ser fácil —repitió la vidente—. Esos seres lo han embrujado, no lo dejarán marchar tan fácilmente.
—Pero habrá alguna forma de hacerlo volver —dijo Michelle, esperanzada.
—Sí... pero es arriesgada y difícil de realizar.
—Haré lo que sea —aseguró Michelle, resuelta—. Lo que haga falta por salvarlo.
—En tal caso... atiende.

Siguiendo al pie de la letra las instrucciones de la anciana, al día siguiente, Michelle se dirigió al embarcadero con la intención de comprar una barca. Tras regatear unos minutos con el barquero, consiguió comprarle un bote diminuto a cambio de todo el dinero de que ella disponía. No le importó demasiado; en el lugar al que iba no lo iba a necesitar.
Se hizo a la mar sin aguardar un segundo. Se había preparado aquella mañana para realizar un viaje largo y llevaba suficiente comida para sobrevivir en las próximas dos semanas. Confiaba en poder encontrar con qué alimentarse cuando hubiera alcanzad su destino.
No poseía grandes conocimientos sobre el manejo de barcos, pero sí los básicos que Jules, como pescador, conocía y le había enseñado. De todas maneras, tampoco resultaba muy complicado controlar un bote tan pequeño como el que Michelle había adquirido, sobre todo con el mar en calma.
Remó con tranquilidad, sin prisas, dirigiendo la barcaza hacia donde ella quería, durante dos días y dos noches. Al tercer amanecer, Michelle arribó por fin a la isla que le había indicado la anciana. Atracó en la playa, desayunó una manzana y se puso en camino.
No debía ser difícil. Michelle tenía buena memoria y recordaba con precisión cada palabra que había pronunciado la vidente mientras le explicaba lo que debía hacer. En aquella isla, le había dicho, se ocultaba la Perla de Nácar, el tesoro sagrado de las sirenas, por el cual ellas negociarían cualquier cosa. “Como puedes ver, niña, necesitas esa Perla. Sin ella, las sirenas se quedarán a Jules para siempre.”
Michelle estaba dispuesta a todo con tal de recuperar a su prometido. Así que no descansaría hasta dar con aquella Perla, y gracias a la vidente, sabía exactamente dónde buscar.
Caminó a lo largo de la playa, rastreándola en pos de la zona plagada de palmeras que la anciana le había indicado. Al mediodía, por fin, avistó dichas plantas en la lejanía y se apresuró para empezar a escarbar cuanto antes.
Las contó. Eran diez, tal como esperaba. Se situó a la altura de las dos centrales, se inclinó y comenzó a cavar con las manos. Cuando profundizó lo suficiente, el agua bañó el fondo del agujero, mostrándole lo que buscaba: la Perla de Nácar refulgía, semienterrada en una de las paredes del hoyo. Michelle extendió la mano, la sujetó con cuidado y tiró de ella.
Cedió al primer intento. La Perla brillaba, llena de barro, en la palma mojada de Michelle cuando abrió la mano. La joven sonrió, satisfecha, y la guardó entre los pliegues de su falda tras limpiarla un poco.
Esa misma noche, se hizo a la mar de nuevo.


¿Os ha gustado el principio? ¿Os deja con ganas de más? Aquí tenéis:


jueves, 25 de agosto de 2011

Foro Isla Escritores

¡Hola a todos!

Hoy no vengo a enseñaros cositas nuevas (eso caerá para la próxima entrada), sino a hablaros de un foro en el que llevo ya un par de años y que aún sigo visitando con cierta frecuencia. Se trata del foro Isla de Escritores: El lugar donde van a parar los escritos extraviados.

Me inscribí en este foro cuando lo vi anunciado en la firma de un usuario del foro de Laura Gallego (el cual, debo decir, sí que he abandonado). Me llamó la atención por su imagen, una islita con palmeras y una playa de aguas cristalinas, ya que por entonces estaba viciada a la serie Perdidos y tenía cierta obsesión con las islas xD Además, era de escritores y yo me estaba iniciando en ese mundillo.

Me encantó desde el principio. Cuando me presenté, muchísimos usuarios me dieron la bienvenida y me animaron a publicar alguno de mis escritos, para darme su opinión. Lo hice en los apartados correspondientes, ya que el foro está bien distribuido para que todo escritor o lector encuentre lo que quiere.

Fue en Isla de Escritores donde empecé a publicar tanto Magia Medieval, como Días sin Fin.

Esos apartados ya no existen, pues los borré cuando publiqué la primera. Pero durante el tiempo que los fui publicando, varios usuarios me leyeron y me dejaron sus opiniones, en su mayoría positivas, aunque también me indicaban errores para ayudarme a mejorar.

Y no sólo he publicado mis dos novelas. En estos dos años se han celebrado dos concursos de relatos, el primero de ellos en 2009, y a ambos me presenté con relatos que luego colgué en este blog. El ángel diabólico resultó ganador, y también El instituto maldito un año después, aunque pienso que debería haber ganado Cris (la joven autora de La claridad de la sombra), pues su relato y el mío estuvieron empatados. Cris, aún hoy sigo pensando que la auténtica ganadora eres tú :)

En fin, poco más os puedo contar. Creo que es mejor que descubráis por vosotros mismos este foro en el que se habla de literatura, aunque también hay apartados para divertirse, para hablar de música, de cine, etc. ¡Si es que tiene de todo!

Y qué deciros de los usuarios. Unos verdaderos soles, mantengo contacto constante con gran parte de ellos y me han apoyado en las publicaciones de mis dos novelas, y también cuando Atlantis empezó a fastidiarme. Algunos las han leído y me han hecho después críticas constructivas, además de que me entrevistaron en su blog, el cual volverá en septiembre con las pilas cargadas. Y además fue Grimpow, el administrador y creador del foro, quien me recomendó publicar con Ediciones JavIsa23.

Mientras tanto y para que lo descubráis por vosotros mismos, os dejo el enlace a este maravilloso blog :)

jueves, 18 de agosto de 2011

Actualizaciones

¡Hola a todos!
Hoy he estado actualizando el blog y añadiendo cosillas, así que vengo a contároslas ^^

Voy a empezar por Días sin Fin. Aún no he hecho el book-tráiler, esta vez porque, al haber cambiado de Windows Vista al XP, no sé manejarme bien con el movie maker xD Pero he añadido las dos canciones principales de su Banda Sonora, podéis verlas aquí.

También he actualizado las secciones de Silencio y Leones añadiendo los últimos capítulos subidos. Necesito más tiempo para dedicarme a ambas novelas y poder subir fichas de personajes y curiosidades, pero este verano no está siendo para nada de descanso... Con deciros que tengo dos asignaturas pendientes para septiembre -.-''

Y quiero comentar la encuesta para quitarla ya de la sidebar. Muchísimas gracias a todas las personas que habéis votado, me alegra saber que hay una mayoría que compraría Silencio si fuera publicada :) No puedo asegurar que vaya a serlo, pero quizás para el año que viene empiece a enviarla a editoriales...

Por último, he actualizado la sección de relatos. He agregado un enlace para leer Ángel de Alas Negras y descargarlo más cómodamente, y también un relato que creo que es apropiado para estos días de verano. Se llama Amor Marinero y se me ocurrió a raíz de la canción de Macaco del mismo nombre. Para leerlo, pasaos por aquí.

No me quiero ir sin recordar a todo el que me lea que jamás, en su vida, se le ocurra firmar un contrato para publicar una novela con la editorial Atlantis. Hace un tiempo expliqué en mi otro blog todo lo malo que me hicieron, lo que tuve que soportarles y la de cosas que tuve que callarme.

Pero es que esto último ha sido la gota que ha colmado el vaso: después de haber firmado el cese del contrato hace un par de meses, he descubierto que seguían con Magia Medieval a la venta. Llevándose ellos tooooodos los beneficios a costa de MI libro.

Lo "mejor" es que pretenden enseñarme modales. Les envié un mail demostrándoles ya que estaba muy enfadada y harta de dejarles pasar las cosas, pero con cierto control sobre mí misma y sin soltar insultos; y su respuesta ha sido algo así como: "Supongo que no te enseñaron modales en la escuela." Con esto podéis ver de qué pasta están hechos los irresponsables de esa maldita editorial, si es que se la puede llamar así. Mucho exigir, pero luego no puedes tú exigirles que cumplan su parte con, al menos, un mínimo de decencia.

Después de haber hablado del tema con amigos y conocidos, me han convencido para realizar una campaña en la que cuente lo que me ha pasado, todo lo que me han hecho y, en resumen, anti-recomendarla para que dejen de timar a la gente que persigue un sueño y robarles el dinero a lo basto. Porque eso es lo que hacen en Atlantis: timar a base de promesas y falsos buenos modales, y robar a base de engaños y falsas buenas palabras.

domingo, 14 de agosto de 2011

¡Otro cumple! Hoy el de...

¡BRIAN!




Si hace cuatro días cumplía el benjamín de Magia Medieval, hoy le toca al impulsivo de Días sin Fin (hay que ver lo que me gustan los personajes impulsivos). Poco os puedo contar de él, ya que la novela que protagoniza está, como quien dice, recién salida del horno.

Como podéis ver, le he puesto la cara de Hugo Silva (cómo me gusta este chico *___*), pero os aviso desde ya que en el book-tráiler no será este actor quien aparezca, sino... En fin, ya lo veréis (sí, ya sé que es una de mis mil cosas pendientes, pero qué queréis, apenas tengo tiempo para nada T__T).

Os pongo un poco al día para los que no conozcáis la novela: Brian Kelley es co-protagonista de Días sin Fin. Es inspector de policía junto a su mejor amigo, Dave Rivers, y a la hermana de éste, Rachel, de la que anda enamorado. A lo largo de la novela, Brian será uno de los personajes que más sufra, pero todo en esta vida tiene un porqué...

Hoy, 14 de agosto de 2011, Brian cumpliría treinta y un años en caso de que fuese una persona real. Tiene el pelo castaño, los ojos grises y un carácter impulsivo que, a veces, le pierde; pero, si fuera necesario, daría su vida por los que quiere.

Hoy, por desgracia, no puedo dejaros un retazo de la novela donde aparece Brian, ya que Días sin Fin está bajo contrato y yo no puedo publicar nada del contenido en internet (si no, ¿qué gracia tendría que el libro pudiera comprarse en tiendas?).

Por último y esperando que lo que os cuento de Brian os anime a leer la novela, os recuerdo que aún tengo ejemplares en casa a la venta por 16€ ;) Si queréis alguno, contactadme y hablamos:

miércoles, 10 de agosto de 2011

Hoy cumple años...

¡VÍCTOR!



Bueno, puede que os parezca una tontería esto de celebrar el cumpleaños de un personaje ficticio, pero tengo que decir que esta fecha, para mí, es muy importante; motivo por el cual la escogí como motivo de celebración para mi personaje favorito de Magia Medieval.

En realidad, no sé por qué me gusta tanto Víctor. Quizá sea por esa fe inquebrantable que tiene en que todo es posible, porque es de letras como yo, porque es el benjamín... Y vosotros pensaréis: "Qué tontería, si lo has creado tú." Pues sí, es verdad, yo soy su creadora. Pero es que hay veces que los personajes se me escapan de las manos y son ellos mismos quienes deciden cómo ser y hacia dónde ir. Igual soy la única a la que le pasa esto, pero es un tema del que, probablemente, hablaré largo y tendido más adelante.

En fin, que hoy, 10 de agosto de 2011, Víctor cumpliría veinticinco años... en caso de que existiese realmente, claro. Además, en la historia aún tiene que cumplir los veintiuno... y voy a dejaros que disfrutéis de ese cumpleaños tan especial.

Me explico: voy a dejar que leáis un extracto de la segunda parte, pero antes que nada, voy a avisar unas cuantas cosas.

-Para empezar, si no has leído Magia Medieval, mejor que pares YA de leer.

-Lo siguiente es que la segunda parte aún está inconclusa. Tengo escritos diez capítulos, pero he pensado muchas cosillas que van a cambiar, tanto en Magia Medieval como en Hélade (título provisional de la continuación), ya que, como sabéis, me hallo corrigiendo la primera. Así pues, hasta que no la corrija, no seguiré con la segunda.

-¿Qué quiero decir con esto? Que tal vez, y digo "tal vez" porque es una escena que me gusta bastante como está, lo que vais a leer a continuación sufra cambios en el futuro. No lo puedo asegurar por lo que ya os he contado, hasta que saque tiempo para corregirla...

En fin, no os mareo más. Aquí lo tenéis, en verde para los que no lo quieran leer (seleccionad con el ratón o, si lo preferís, descargadlo más abajo):


Extracto: Capítulo 1 – HÉLADE

A la mañana siguiente, Víctor amaneció empapado en sudor. No recordaba lo que había soñado, pero sí sabía que el calor apenas le había permitido descansar tranquilo. Se incorporó, amodorrado, y miró el reloj. Eran las doce y veinte del mediodía. El estómago le rugió, reclamando alimento.
Entonces reparó en el extraño silencio que reinaba en la casa.
Fue esto lo que lo empujó a levantarse, con el asombro abriéndose hueco en su mente poco a poco. Antes de las doce, su casa ya solía hervir de actividad: su madre trajinaba en la cocina con la música a todo volumen, antes de irse a trabajar a la una del mediodía; su padre ordenaba y limpiaba su despacho con su propia música, pues siempre trabajaba por la tarde; y su hermano recorría la casa jugando con Leo.
Sin embargo, ahora no se oía nada.
Sólo el silencio.
Algo desconcertado, Víctor salió al pasillo y miró a ambos lados del mismo, por si acaso su familia aún dormía. Avanzó hasta la habitación de Álvaro y llamó suavemente con los nudillos. No recibió respuesta, así que abrió con cuidado y miró a través de la puerta entreabierta. Vio la cama de su hermano vacía, así que se atrevió a abrir del todo. El resto del cuarto estaba igual de solitario.
Extrañado, Víctor abandonó la estancia y se dirigió al dormitorio de sus padres. Siguiendo el mismo procedimiento, descubrió que también dicha habitación se encontraba desierta. En el resto de salas del primer piso tampoco halló rastro de vida.
Aquello empezaba a olerle mal. ¿A eso se había referido Álvaro cuando le había dicho que ese día descubriría por qué contaban con un día menos para organizar el viaje? No tenía ningún sentido.
Tras asearse un poco, bajó las escaleras, decidido al menos a prepararse algo para desayunar, pues, pese a la sorpresa de hallar su casa vacía, seguía teniendo tanta hambre como cuando abrió los ojos. Avanzó hasta la cocina, posó la mano en el pomo de la puerta, tiró hacia él para abrirla...

—¡Feliz cumpleaños!

Víctor se encontró de pronto con tres pares de brazos asfixiándolo y con unas diminutas patas caninas saltando sin cesar para apoyarse en sus rodillas. Trastabilló, abrumado, y trató de mantener el equilibrio mientras los brazos, poco a poco, lo iban liberando, permitiéndole respirar de nuevo. Sonrió torpemente al descubrir los alegres rostros que lo miraban, expectantes.

—¿Qué... qué es esto? —consiguió preguntar, sin saber qué decir.

—¡Tu vigésimo primer cumpleaños! —exclamó su madre, loca de contenta, y se abalanzó a abrazarlo de nuevo.

—Pe-pe-pero... —tartamudeó Víctor—. ¡Si hace por lo menos cinco años que no lo celebro!

—Por eso mismo, cariño —repuso su madre—. Ya es hora de recuperar la tradición.

—El de tu hermano sí lo celebramos —le recordó su padre con una sonrisa.

Víctor recordó entonces lo misterioso que se había mostrado Álvaro la tarde anterior. Comprendió de golpe el porqué.

—Así que era por esto —sonrió, mirándolo, y a continuación miró también a sus padres—. Estabais todos compinchados.

—Nos has pillado, Vic. —Álvaro compuso una cara de culpabilidad digna de retratar y todos se echaron a reír.

La madre de ambos hermanos había preparado una deliciosa tarta de chocolate, que toda la familia devoró entre animadas conversaciones, chistes y bromas por parte de Álvaro y de su padre. El día transcurrió apaciblemente, sin preocupaciones ni incidentes de ningún tipo, y Víctor pensó, cuando ya recogían para irse a dormir, que nunca habría imaginado que pasaría un cumpleaños tan feliz como aquel.
Pero, cuando ya se disponía a despedirse, su madre se levantó de un salto.

—¡Casi nos olvidamos de los regalos!

Se dirigió al aparador del salón, seguida por su marido y su hijo mayor, mientras Víctor trataba de asimilar lo que acababa de oír. ¿También iba a tener regalos? ¿Como cuando era pequeño?

—Empieza tú, Álvaro —oyó que decía su padre.

Al momento, Víctor se encontró con su sonriente hermano, que avanzaba hacia él con el brazo extendido. En la mano sujetaba un diminuto paquete cuidadosamente envuelto, que a Víctor se le antojó que contenía un reloj o algo por el estilo. Al abrirlo, descubrió que no había acertado, pero lo que halló no lo decepcionó: una pequeña brújula de plata con inscripciones en latín.

—¡Hala! —exclamó nada más extraer la brújula del interior del envoltorio, y le lanzó los brazos al cuello a Álvaro—. ¡Mil gracias, tío!

No pudo evitar preguntarse cómo, apenas unas horas antes, estaba decidido a enfrentarse a él con tal de ver a Azahara.
A continuación, su padre le entregó una modernísima cámara digital de gran calidad y con los últimos avances tecnológicos incorporados. Víctor se lo agradeció en el alma, pensando que podría utilizarla para el nuevo viaje espacio-temporal que iba a realizar con su hermano, fuera cual fuese el destino.
Por último, su madre se dirigió a él con las manos detrás de la espalda.

—Mi regalo para ti ha sido la tarta —anunció—. Pero, como me parecía demasiado poco, convencí a tu padre y a tu hermano para que, entre todos, te regaláramos otra cosa más.

—La tarta era más que suficiente, no tendríais ni que haber comprado...

—Así que —prosiguió su madre, elevando la voz para acallar las protestas de Víctor—, tras mucho pensárnoslo, al final te hemos comprado entre todos... esto.

Sacó las manos de detrás de la espalda y tendió a su hijo el paquete que ella misma había envuelto.

—Lo eligió tu hermano, pero lo pagamos entre todos —agregó su madre.

Víctor tomó el regalo con una sonrisa de agradecimiento y, con tres pares de ojos posados en él, comenzó a abrirlo con cuidado. A medida que lo fue haciendo, descubrió unas tapas de cuero negro y, una vez lo hubo abierto del todo, pudo ver unas letras rojas bordadas en él, componiendo su nombre:

Víctor

El muchacho alzó la vista, boquiabierto, y luego volvió a bajarla para abrir el libro, preguntándose qué historia narrarían sus páginas. Pero éstas estaban en blanco.

—¿Es... un diario? —preguntó, sin saber muy bien a qué atenerse.

—Si tú quieres, sí —sonrió su padre.

—Es para que escribas lo que quieras —informó su madre—. Puedes usarlo como diario, o para apuntar cosas, o...

—Pensamos que podría ayudarte —añadió Álvaro.

Víctor cerró el libro y volvió a admirar sus tapas de cuero una vez más, antes de elevar la mirada y, con una amplia sonrisa en los labios, decir:

—Es fantástico. Muchísimas gracias a los tres.

Acto seguido, abrió los brazos y los cerró en torno a los cuellos de sus padres y su hermano. Esta vez, fueron ellos quienes se quedaron momentáneamente sin aliento.


¿Qué me decís? ¿Os ha gustado? Es un extracto corto, porque no quiero desvelar demasiado de lo que puede suceder en la segunda parte, aunque ya veis que algunas cosillas os pueden dar ideas de lo que irá viniendo :P

Si lo preferís descargar y leer más cómodamente, os dejo el enlace:


Espero que os haya gustado y que me digáis qué os ha parecido :)

Entrevista - Presentación de "Días sin fin"

El día de la presentación de mi novela Días sin fin, el profesor que iba a presentarme, Rafael Vélez, decidió hacerlo a través de unas preguntas sobre el libro y sobre literatura en general. Parte de la entrevista quedó grabada en vídeo, pero estas son, a grandes rasgos, las respuestas que ofrecí.


1. Género de intriga. ¿Por qué has decidido escribir una novela de estas características?
No es que yo decidiera escribir una novela de este género; simplemente, la idea llegó así a mi cabeza y yo sólo escribí lo que me pedía la historia. Cada idea que se me ocurre ya viene con la exigencia de pertenecer a tal o cual género; podría habérseme ocurrido algo fantástico, en cuyo caso, esta novela sería de fantasía.
No obstante, no niego que me ha encantado adentrarme en este género, con personajes que trabajan como policías y, misteriosamente, no son corruptos, sino que realmente creen en la justicia y, además, deben atravesar diversas situaciones de peligro para salvar sus vidas y las de otros. Es una novela no sólo de intriga, también de mucha carga psicológica.

2. ¿Consideras éste un género típico o atípico dentro de los escritores noveles?
Pienso que es atípico, al menos en el caso de los escritores jóvenes. Por norma general y hasta donde yo sé, los escritores adolescentes y jóvenes prefieren escribir literatura fantástica o paranormal. De hecho, creo que soy de las pocas que ha tocado este género antes de cumplir los veinte años.

3. ¿Es la primera novela en tu trayectoria como escritora?
No, es la segunda que escribo, aunque sí es cierto que la fui escribiendo a la vez que la primera. Pero Días sin fin fue la segunda idea para una novela larga que tuve, y también ha sido la segunda novela que he conseguido publicar.

4. El argumento es ciertamente cinematográfico. ¿Te gustaría ver tu novela adaptada al cine o la TV?
¡Y tanto! De hecho, la idea surgió de un videoclip que más parecía un tráiler, así que yo tengo toda la historia en mi cabeza como si realmente fuera una película. Claro que no creo que vaya a hacerse, al menos no ahora, y tampoco estoy muy segura de si querría hacerlo, pues podría estropear la imagen que cada cual tiene de los personajes y de la historia. Ese es uno de los motivos por los que no me gusta que los libros se adapten al cine.

5. ¿Has pensado en continuar una saga?
Sí, pero no sería una saga exactamente. Es decir, el final de la novela es inamovible, no va a cambiar en nada, aunque hay un personaje, Adam Rivers, cuya historia pienso que merece ser contada. De momento no voy a escribirla, pero tengo claro que lo haré; Adam es un personaje que me gusta mucho.

6. Sobre los personajes. La construcción de la heroína es bastante compleja. Es un personaje con mucha carga psicológica. ¿Qué te llevó a crearla así y qué fuentes o personajes que te han servido de inspiración?
Bueno, ante todo, yo no quería crear a una Bella Swan, que no supiera hacer otra cosa que llorar y depender de su pareja, esperando a que él lo haga todo mientras ella se queda sentadita llorando. De hecho, podría decirse que la protagonista de Crepúsculo fue mi inspiración para NO crear a una chica como ella. A raíz de ahí, también influyeron mujeres “guerreras”, como por ejemplo Éowyn, un personaje de El señor de los anillos, o Elizabeth Bennet, protagonista de Orgullo y prejuicio.

7. Aunque no es una novela de género, ¿crees que tu escritura como mujer es evidente en la obra?
La verdad es que no había pensado en ello… Pero creo que no. Es decir, cuando escribo una historia en tercera persona, como es el caso de Días sin fin, procuro ser lo más neutral posible y escribir de una forma similar tanto si me estoy refiriendo a un chico como a una chica. Dentro de las circunstancias de cada personaje, claro.

8. Personajes masculinos. ¿Inspiración?
Os vais a reír, pero a medida que iba escribiendo, tenía en mi mente a los hermanos del grupo Estopa para los personajes de Dave y Brian, y al actor Hugo Silva para el de Adam. El motivo es que la idea para la novela, como ya dije antes, me llegó a través de un videoclip, más concretamente, uno de Estopa, mi grupo favorito. Por eso los tenía a ellos en mente cuando escribía, aunque sus personalidades no tienen absolutamente nada que ver con las de las personas reales.

9. El hecho de que seas estudiante de Filología Inglesa no sé si ha influido en la elección de los nombres de los personajes. Pero es obvio que hay que saber inglés para encontrar los matices que se desprenden de tales nombres. Sleepereel, Meeks, por ejemplo.
Siempre me ha encantado el inglés y por eso no dudé en estudiar esta carrera. Asimismo, cuando escribí Días sin fin y decidí ambientarla en el Reino Unido, los personajes, por supuesto, debían tener nombres ingleses. Y yo soy muy maniática con los nombres, suelo cambiarlos mil veces al crear a un personaje antes de quedarme contenta con el que más le pegue.
Así que, sí, me pensé mucho los nombres que iban a tener los personajes, tanto principales como secundarios, y jugué con el tema de darles, a algunos, un nombre o apellido que casara con sus personalidades o su papel en la historia. El que más juego dará será uno llamado Humphrey Trueman, pero Richard Hatch, el malo malísimo, tampoco se queda atrás.

10. El calor doméstico de su familia contrasta con la corrupción y la crueldad que Dave encuentra en el trabajo. Esto convierte la novela en una suerte de drama de acción familiar. ¿Qué intentas conseguir con esta fusión de elementos, aparentemente contradictorios?
La familia es la forma que tiene Dave de huir de la crueldad y las injusticias que tiene que soportar cada día en el trabajo. Estar con su mujer y sus hijos lo ayuda a, digamos, desconectar; claro que hay veces en que no lo consigue, cuando la crudeza de su profesión lo marca profundamente. Además, también es una manera de dar al lector un respiro entre tanta situación tensa u horrible que tienen que vivir los personajes.

11. Cuéntanos algo sobre tu próximo trabajo.
Estoy escribiendo una novela realista y juvenil que tiene como protagonista a una ladrona llamada Silencio, la cual ha tenido que criarse en la calle y ha sobrevivido siempre a base de robar en supermercados y demás. Un día, a sus once años, Silencio conoce a un hombre que le dice llamarse Disimulo y le ofrece la posibilidad de realizar robos más controvertidos, a cambio de una casa y de poder comer cada día. Así ha sobrevivido durante los siguientes seis años, momento en que conoce a un chico que, por orden del jefe Disimulo, tiene que ayudarla a realizar un robo muy complejo en la Basílica de San Pedro.
Tengo intención de que sea una novela corta, aún no tiene ni ochenta páginas, pero han pasado mil cosas. Silencio tiene elementos de mi carácter, como que es muy sarcástica y que no se corta un pelo a la hora de expresar su opinión. Es la primera novela que estoy escribiendo en primera persona.